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Del dólar al taco: Julio cambió el sueño americano por amor

Facebook le cambió la vida: ahí conoció a la mujer que lo trajo del norte al desierto.

  • Julio López cambió los dólares por los tacos y encontró en el Valle de San Luis no solo un sustento, sino un hogar. / Foto: Alberto De la Hoya


  • En el año 2000, Julio López de Jesús dejó su natal Acayucan, Veracruz, decidido a perseguir el sueño americano. Cruzó la frontera sin documentos y llegó hasta Tennessee, donde durante más de una década trabajó en cocinas de restaurantes. Ganaba en dólares, pero, como él mismo dice, “el dinero no abraza”.
    Fue en 2010 cuando su destino dio un giro inesperado: conoció por Facebook a una mujer del Valle de San Luis Río Colorado, Sonora. Entre mensajes, fotografías y desvelos compartidos en la distancia, nació un amor genuino.
    “Nos escribíamos todos los días”, recuerda Julio con una sonrisa. “Así fue por casi dos años, hasta que decidimos que ya era hora de conocernos de verdad.”

    Entre brasas y tortillas, Julio construyó la vida que soñó: una familia, un negocio y la certeza de haber regresado al lugar correcto. / Foto: Alberto De la Hoya




    Y así lo hizo. Renunció a su trabajo en Estados Unidos, empacó lo poco que tenía y viajó miles de kilómetros para encontrarse con ella. Llegó al poblado Luis B. Sánchez en 2011, donde se casaron primero por lo civil y luego ante Dios. A partir de ahí, comenzó una nueva vida: formó un hogar, una familia y, con el tiempo, un patrimonio.
    De la mano de su suegro, Julio aprendió el oficio de taquero, y entre los aromas de cabeza, lengua y tripa descubrió una nueva pasión. Con esfuerzo y fe, levantó su propio negocio:

    De Tennessee al Valle, la historia de Julio es una vuelta completa al corazón: del sueño americano al mexicano. / Foto: Alberto De la Hoya


    Taquería Las Palmas

    Ubicada en la “T” de la Bolsa, a un costado de la carretera estatal rumbo a Luis B. Sánchez.“Renuncié al dólar, pero gané algo más valioso, mi familia y mi propio negocio”, dice mientras sirve un taco caliente a un cliente.Hoy, Julio dejó de ser un forastero y fue adoptado por la comunidad del Valle. Su historia es la de un hombre que cambió la búsqueda del sueño americano por la realización de uno propio.