En abril de 2025, encabezó la instalación del Consejo de Catastro Municipal, un órgano colegiado destinado a supervisar y mejorar los procesos técnicos y administrativos
Marco Hernández, Director de Catastro Municipal. / Cortesía
San Luis Río Colorado enfrentará 2026 con menos recursos para bacheo, alumbrado y pavimentación, por un error administrativo de la Dirección de Catastro Municipal. La dependencia, encabezada por Marco Antonio Hernández Hernández, no entregó a tiempo la actualización de las tablas de valores catastrales, documento que define cuánto vale cada terreno y construcción del municipio y que sirve como base para calcular el impuesto predial y otros cobros municipales.
El Congreso del Estado de Sonora confirmó que la propuesta llegó fuera del plazo establecido, por lo que no pudo ser revisada ni aprobada. La decisión se tomó el 7 de octubre en la Comisión de Presupuestos y Asuntos Municipales, presidida por la diputada Rebeca Irene Silva Gallardo, y se ratificó dos días después en sesión del Pleno. Como consecuencia, el municipio deberá usar durante todo 2026 los valores catastrales de 2025.
Esto, en términos simples, significa que San Luis Río Colorado cobrará el predial de 2026 con las mismas bases del año anterior, sin ajustes al valor real de los terrenos y construcciones. En otras palabras, recaudará menos de lo que podría, lo que limita los recursos propios con los que el Ayuntamiento financia obras y servicios públicos.
La falta de actualización ocurre, además, después de que el propio Ayuntamiento instalara en abril pasado el Consejo Municipal de Catastro, con la promesa de mejorar la planeación, modernizar el sistema y hacer más eficiente la recaudación local. Medio año después, la dependencia encargada de coordinar esos esfuerzos provocó lo contrario: un revés financiero que afecta directamente la operación de la ciudad.
El impacto no se reduce a una cifra contable. Con menos ingresos, se achica el presupuesto para rehabilitar calles, mejorar el alumbrado, dar mantenimiento urbano y atender la sobrepoblación canina que ya se observa en varias zonas.
Reducirán las contadas obras de rebacheo que se realizan en la ciudad. / Cortesía
Las principales vialidades comerciales siguen deterioradas y sin rehabilitar, la iluminación pública es insuficiente en colonias completas y las quejas por baches se acumulan mientras los recursos para mantenimiento se estancan. Con un padrón inmobiliario en crecimiento y materiales más caros, operar con valores de suelo desactualizados deja al Ayuntamiento sin margen de maniobra para mejorar su infraestructura.
De acuerdo con la Ley Catastral y Registral del Estado de Sonora, los municipios deben elaborar, aprobar y enviar sus tablas de valores al Congreso dentro de los plazos técnicos de cada año. Si no se cumple el procedimiento, se aplican los valores del ejercicio anterior, como ahora ocurrirá con San Luis Río Colorado.
La omisión de la Dirección de Catastro implica un año completo con ingresos congelados, menor capacidad para invertir en servicios básicos y una señal de falta de coordinación entre las áreas técnicas del Ayuntamiento. En resumen, por un error de calendario, el municipio entra a 2026 con la cartera corta y muchos pendientes en la calle.